Sus similitudes parecen llegar, incluso, al ADN.

El euskera es uno de los idiomas más antiguos de Europa y también uno de los más enigmáticos ya que su origen es todo un misterio. A lo largo de los años, diferentes lingüistas e historiadores han defendido y argumentado todo tipo de teorías, la última: el euskera podría venir del armenio.

Esta nueva hipótesis apunta a que ambos idiomas comparten una serie de palabras y elementos gramaticales que son reconocidos por estudiosos armenios y vascos. Pero no solo eso, las similitudes van más allá del lenguaje, compartiendo toponimia, mitología e incluso, ADN.

Aunque la idea no sea nueva, ésta ha recobrado el interés gracias al trabajo, desarrollado en las últimas décadas por el lingüista armenio Vahan Sargsyan quien ha publicado numerosos libros y estudios sobre el tema, incluido el primer diccionario armenio-euskera en 2001.

Argumentos a favor

Muchos estudiosos han apoyado esta teoría con investigaciones científicas, como el lingüista vasco-británico Edward Spencer Dogson y el filólogo alemán Joseph Karts, quienes descubrieron 300 coincidencias léxicas, gramaticales y fonéticas entre el euskera y el armenio, como por ejemplo los términos “tegi” (lugar) y “zati/zat (porción/parte). No obstante, parece que las palabras compartidas entre el armenio y el euskera están a estas alturas obsoletas y que no forman parte de ninguno de ambos idiomas actualmente.

Por otro lado, el genetista de poblaciones Mattias Jakobsson y su equipo, encontraron coincidencias de ADN entre los esqueletos de los agricultores neolíticos ibéricos, de entre 5.000 y 3.500 años de antigüedad, y los vascos. A pesar de que el descubrimiento no fue concluyente, bastó para plantear algunas ideas y abrir el camino hacia otras posibilidades hasta entonces no imaginadas.

Argumentos en contra

Para la mayoría de vascos, el origen etnolingüistico es aislado, o dicho de otra manera, que su idioma y ADN provienen directamente de los cazadores que llegaron a esta área mucho antes de que la agricultura neolítica se instalara en la región hace 7.500 años.

Asimismo, según el secretario de Euskaltzaindia Xabier Kintana, las palabras compartidas entre ambas lenguas son seguramente préstamos del latín, celta y otros idiomas, en su momento, vecinos del vasco, lo que invalida su comparación. Para él, un estudio válido sería aquel que comparara las formas antiguas de ambos idiomas para eliminar los préstamos de otras lenguas. No obstante, además de que realizar esa comparación es muy complejo, en el caso de encontrar algún tipo de conexión, no existen evidencias físicas sólidas que vinculen ambos pueblos.

Por tanto, una cosa está clara, y es que por el momento, todo son hipótesis y que no hay nada concluyente. Así pues, solo nos queda esperar y estar al tanto de los descubrimientos que se produzcan en el futuro de manera que algún día seamos capaces de conocer nuestros orígenes y nuestra historia como pueblo.

Fotografía obtenida de la BBC  https://www.bbc.com/mundo/vert-tra-48680918

 

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