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La nueva ley, que complementa a Orden de noviembre de 2025 de la que ya se
habló, elimina el índice general obligatorio y permite a cada administración fijar
sus propios requisitos lingüísticos, con la posibilidad de acreditar el perfil tras
obtener la plaza

El Parlamento Vasco aprobó el pasado 25 de junio la reforma de la Ley de Empleo
Público Vasco que modifica el sistema de exigencia del euskera en el acceso a la
función pública. La norma afecta a más de 100.000 empleados públicos en Euskadi y
cambia las reglas con las que las administraciones, autonómica, foral y municipal,
determinan qué plazas requieren acreditar un perfil lingüístico y en qué nivel. La
reforma fue impulsada por el PNV con la abstención de EH Bildu y el voto en contra
del PSE-EE, PP, Sumar y Vox.

Administraciones requisitos propios

Hasta ahora, el porcentaje de plazas con perfil lingüístico obligatorio se calculaba
mediante una fórmula matemática común a todas las administraciones: la suma del
porcentaje de euskaldunes y la mitad del porcentaje de euskaldunes pasivos en cada
territorio. Eso daba índices distintos según la realidad sociolingüística de cada lugar,
48% en Bizkaia, 66% en Gipuzkoa, 41% en Álava, y se aplicaba de forma automática y
uniforme.

Con la nueva ley, ese índice general desaparece. Cada administración deberá determinar
sus propios porcentajes de puestos con perfil obligatorio, basándose en un análisis
justificado de los usos y demandas reales de los dos idiomas oficiales en su ámbito de
actuación y en las necesidades operativas de cada plaza. Las bases concretas de ese
análisis las fijará un decreto posterior aún por desarrollar.

Acreditación posterior del perfil

La reforma extiende la figura de la preceptividad aplazada, que ya existía pero de forma
más limitada. Con la nueva regulación, las administraciones podrán reservar plazas para
personas que no disponen del perfil lingüístico exigido, con el compromiso de
cumplirlas una vez incorporadas al puesto.

Esto significa que un opositor sin el nivel de euskera requerido puede acceder a
determinadas plazas si supera el resto de la oposición, asumiendo la obligación de
obtener el perfil durante su período de formación posterior. La consejera de Cultura y
Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha subrayado que la nueva regulación no
implica un aumento de las exigencias lingüísticas, sino una mayor flexibilidad en los
plazos y mecanismos de acreditación.

Origen de la reforma

La modificación legal responde a una tendencia sostenida de los tribunales vascos a
anular los requisitos de euskera de determinadas convocatorias por considerarlos
desproporcionados. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha venido
fallando de forma sistemática contra varios perfiles lingüísticos establecidos en OPEs de
distintas administraciones, en aplicación de la jurisprudencia del Tribunal
Constitucional, que en su sentencia 85/2023 marcó un criterio restrictivo sobre la
proporcionalidad de la exigencia lingüística en el acceso al empleo público.
El objetivo declarado de la reforma es dotar de mayor seguridad jurídica a los requisitos
lingüísticos de las OPEs y reducir la exposición a nuevos recursos judiciales,
introduciendo una fórmula más flexible y justificada caso a caso en lugar del índice
general automático.

La polémica política no afecta a las convocatorias en vigor

La aprobación de la ley ha abierto una brecha entre los socios de gobierno: el PSE-EE
votó en contra y su secretario general, Eneko Andueza, acusó al PNV de romper el
consenso existente y de abrir la puerta a un aumento de la exigencia lingüística. El
sindicato ELA respondió calificando de «inaceptables» las declaraciones de Andueza. El
PNV, por su parte, ha negado que la ley suponga un endurecimiento y ha descrito las
críticas socialistas como una estrategia de precampaña electoral.

En todo caso, la polémica política no modifica las convocatorias ya publicadas ni los
procesos selectivos en curso. Las OPEs en marcha —incluidas las de Osakidetza— se
rigen por sus bases específicas, que permanecen vigentes. Los cambios derivados de la
nueva ley se aplicarán en las convocatorias que se diseñen a partir del decreto de
desarrollo, cuya redacción está aún pendiente. Si estás preparando tu perfil lingüístico,
en Mikelats llevamos más de 25 años acompañando a opositores como tú.