Hombre jóven con altas capacidades mostrando músculo de brazos pintado en una pizarra negra

La mejora de los sistemas de detección y los cribados masivos disparan su identificación

Euskadi ha multiplicado por diez la detección del alumnado con altas capacidades intelectuales desde 2019, pasando de 747 estudiantes identificados a 7.327 casos registrados actualmente en el sistema educativo vasco., lo que supone un incremento del 1.000%, según datos del Departamento vasco de Educación. Este ha sido el tema central de la apertura del I Congreso Internacional ‘Promoviendo el desarrollo de las Altas Capacidades Intelectuales en escuelas inclusivas’, que tuvo lugar la pasada semana en el estadio de San Mamés de Bilbao.

Este incremento no responde a un cambio real en la incidencia de estas capacidades entre la población escolar, sino a una mejora sustancial en los mecanismos de detección. Es decir no hay más jóvenes superdotados sino que antes no había forma de detectar estos potenciales.

El proceso de identificación sistemática de estudiantes con altas capacidades se puso en marcha en el curso 2022/2023. Solo en esa primera campaña se detectaron 1.252 nuevos casos, marcando un punto de inflexión en la forma en que el sistema educativo vasco aborda este perfil. Desde entonces, la identificación ha seguido una evolución constante al alza, consolidando a Euskadi como la comunidad autónoma donde más se ha intensificado este tipo de detección en los últimos años.

El I Congreso Internacional sobre Alumnado con Altas Capacidades, organizado por el Departamento de Educación del Gobierno Vasco y la Universidad de Deusto, reunió a especialistas nacionales e internacionales para abordar los retos educativos, organizativos y sociales que plantea la atención a este colectivo, históricamente poco visibilizado en el sistema educativo.

Cartel del congreso sobre altas capacidades intelectuales

 

Euskadi lidera el crecimiento en el Estado

Un informe de la Federación de Enseñanza de CC OO, elaborado a partir de datos del Ministerio de Educación y del Instituto Nacional de Estadística (INE), confirma esta tendencia. En 2017, el País Vasco contaba con 564 alumnos identificados con altas capacidades; en 2024, la cifra ascendía a 2.843.

Aunque Ceuta y Melilla tienen subidas mayores, estas no se han tenido en cuenta en el estudio ya que parten de cifras, residuales el incremento más alto del Estado es el de Euskadi.

El análisis también revela diferencias en la distribución del alumnado. En el curso 2024/2025, el 60,36% de los estudiantes con altas capacidades estaba escolarizado en centros concertados, frente al 39,64% en la red pública.

Este reparto contrasta con la tendencia general del sistema educativo español, donde la escuela pública concentra habitualmente la mayor parte de este alumnado.

 

Una asignatura pendiente durante décadas

La investigadora de la Universidad de Deusto y responsable de la Unidad de Apoyo al Desarrollo de las Altas Capacidades, Miryam Martínez, subraya que la atención a este alumnado ha sido históricamente insuficiente. “Ha sido una tarea pendiente durante muchos años”, señala, al tiempo que advierte de la persistencia de ideas erróneas sobre este perfil.

Para el Gobierno Vasco, la atención al alumnado con altas capacidades es una “prioridad educativa, porque forma parte del derecho de todo alumno y alumna a recibir una respuesta adecuada”.

Martínez recuerda que aún es frecuente “asociar la alta capacidad con un rendimiento académico excelente o con un interés constante por todas las materias, una percepción que no siempre se corresponde con la realidad”.

En muchos casos, explica, “la desmotivación o el bajo rendimiento no responden a una falta de capacidad, sino a la ausencia de un currículo suficientemente flexible y desafiante”. “Detrás de la falta de interés puede haber un sistema que no ofrece retos adecuados”, concluye.